Asesoramiento
Se recomienda la introducción de 75 - 100 A. swirskii/m2 en función del grado de infestación y del ciclo de cultivo. Dado que la presencia de mosca blanca y trips suele ser continua a lo largo del año en el cultivo, la introducción se realizará una vez que la planta presente un desarrollo vegetativo suficiente, que generalmente suele coincidir con la tercera o cuarta semana desde el trasplante. En caso de haber empleado algún agente de control químico deberá considerarse su plazo de seguridad, para en su caso retrasar la introducción del depredador. En caso de infestaciones importantes de mosca blanca o como complemento para el control de mosca blanca al inicio del ciclo de cultivo, pueden introducirse además las avispas parásitas Eretmocerus eremicus y Eretmocerus mundus a razón de 1 - 3/m2 por semana. Se introducirá una u otra especie o una combinación de ambas en función de la presencia de B. tabaci, T. vaporariorum o una combinación de ambas. La combinación de A. swriskii, que se alimenta principalmente de crawlers (primer estado larvario) y huevos de mosca blanca, y una avispa parásita, que parasita larvas de segundo, tercer y cuarto estadio, resulta de gran interés ya que complementarán su acción y mejorarán la eficacia frente a la plaga.